
Qué se instala aquí cuando se dice aerotermia
Bajo la misma palabra caben instalaciones muy distintas, y en esta provincia la distancia entre unas y otras es grande. Está la sustitución limpia, en la que la bomba de calor ocupa el lugar de la caldera y aprovecha el circuito de radiadores que ya existe.
Está la instalación completa, con acumulador nuevo y emisores de baja temperatura, que es lo habitual cuando hay obra. Y está la que más se pide en el litoral: un solo equipo que haga agua caliente, calefacción de apoyo y refrigeración, lo que obliga a elegir fancoils o conductos y cambia el presupuesto de arriba abajo.
Lo que se conserva y lo que se cambia
La pregunta que más dinero mueve es si los emisores actuales pueden trabajar a temperaturas bajas. Un radiador dimensionado para setenta grados no rinde igual a cuarenta y cinco, y la respuesta depende del tamaño de cada aparato frente a la pérdida de calor de su estancia. Merece la pena leer si los radiadores que ya están puestos pueden seguir antes de aceptar la primera oferta, porque cambiarlos todos o conservarlos casi todos son dos presupuestos con miles de euros de diferencia.
El agua caliente, calculada por personas y no por metros
El acumulador se elige por cuántas duchas seguidas tiene que dar y en cuánto tiempo se recupera. En una vivienda familiar de la Axarquía eso es una cosa; en un apartamento de Torremolinos que se alquila en agosto, otra muy distinta. Cuando el cálculo se hace por superficie construida, el depósito se queda corto justo en los días de más ocupación, que es cuando más se nota.
Refrigerar con el mismo aparato
En la costa, la parte de frío deja de ser un extra. Si la casa va a refrescarse con la misma máquina, hay que decidir entre fancoils, conductos o una combinación con suelo, y cada opción tiene su obra y su precio. También conviene pedir el rendimiento estacional en frío, y no solo el de calor, porque aquí el equipo trabaja en modo refrigeración muchas más horas de las que trabaja calentando.
Los papeles, dentro del presupuesto
Boletín, legalización según el RITE y ficha del equipo son parte del trabajo, no un añadido. Comprobar que aparecen desglosados evita la sorpresa habitual de que la instalación esté hecha y la documentación se quede pendiente durante meses.
Cambiar la caldera o el termo por una bomba de calor
Las ofertas que llegan detallan qué se aprovecha del circuito actual, qué emisores hay que tocar y dónde queda el acumulador de agua caliente.
Aerotermia con el agua caliente reforzada
En casas con varios baños en uso a la vez, lo que decide el equipo es el acumulador y la recuperación entre ducha y ducha, no los metros construidos.
Frío y calor con fancoils o conductos
Cuando la vivienda del litoral quiere pasar el verano con el mismo aparato, el presupuesto cambia de emisores y de obra: eso se compara antes de firmar.
Unidad exterior en piso y en comunidad
El sitio ventilado en terraza, patio o cubierta condiciona el modelo, el ruido y el permiso de la comunidad, y sale reflejado en cada oferta.
Sustitución de gasoil, propano o bombonas
En los municipios del interior sin red de gas natural, lo que se compara es el coste anual del combustible frente al de la bomba de calor.
Boletín, puesta en marcha y revisión anual
Los presupuestos indican quién firma el boletín, cómo se legaliza según el RITE y qué entra en la revisión del primer año.
En qué momento se cambia la caldera o el termo en una casa de la Axarquía
El cambio de sistema casi nunca llega solo. Aparece cuando la caldera pide una reparación que se acerca al precio de un equipo nuevo, cuando hay obra abierta en baños o suelos, cuando la casa pasa a alquilarse por temporadas o cuando se acaba el contrato del propano. Cada uno de esos momentos condiciona el calendario y también el presupuesto: con la obra en marcha, pasar el circuito cuesta mucho menos que abrir de nuevo dentro de dos años.
La caldera llega al final
- Avería de precio alto
- Se queda sin repuestos
- Sale de garantía
Cambia el uso de la casa
- Pasa a alquiler por temporadas
- Se ocupa todo el año
- Llegan más personas a vivir
Hay obra en marcha
- Reforma de baños
- Cambio de suelos
- Ampliación o cerramiento de terraza
Aparecen los papeles
- Certificado energético
- Solicitud de ayuda
- Compraventa de la vivienda
Qué partidas lleva dentro un presupuesto de aerotermia con ACS y frío
Un presupuesto de aerotermia con cara y ojos lleva dentro el cálculo de carga térmica, el equipo con su potencia, el acumulador de agua caliente, los emisores que se conservan y los que se cambian, la obra de paso de tuberías, la puesta en marcha y la documentación. Cuando alguna de esas partidas no aparece, no es que se regale: es que se decidirá después, y ahí es donde crecen las diferencias entre lo firmado y lo pagado.
Cálculo de carga térmica
Pérdidas estancia por estancia y demanda de agua caliente según baños y ocupantes.
Equipo y acumulador
Potencia justificada, volumen del depósito y rendimiento estacional en calor y en frío.
Emisores y circuito
Qué radiadores se conservan, cuáles se cambian y si entran fancoils, conductos o suelo.
Obra de instalación
Paso de tuberías, anclaje de la unidad exterior, desagües y trabajos de albañilería.
Boletín y legalización
Firma de instalador habilitado, tramitación según el RITE y ficha técnica del equipo.
Puesta en marcha y ajuste
Arranque, curva de temperatura, programación y revisión del primer año.
Aerotermia para piso, para adosado y para vivienda de temporada
No se dimensiona igual un piso de ochenta metros en Los Boliches que un adosado en Mijas o una casa de piedra en Ronda. En el piso pesa el acumulador y el sitio para la unidad exterior; en el adosado, la superficie a refrigerar y la orientación; en la casa de pueblo, el aislamiento del muro y la potencia de calefacción. La misma máquina cambia de tamaño y de precio según cuál de las tres sea la tuya.
Cómo se decide la potencia antes de tocar la instalación de tu vivienda
La potencia no se elige por metros, se calcula. Se mide la pérdida de calor de la vivienda estancia por estancia, se suma la demanda de agua caliente según los baños y las personas, y se comprueba qué temperatura pueden dar los emisores actuales. Con eso encima de la mesa, la elección de equipo sale sola y las tres ofertas empiezan a hablar del mismo aparato. Sin eso, cada una propone lo que tiene en almacén.
Describes la vivienda
Municipio, metros útiles, baños, personas y qué hay hoy para el agua caliente.
Llega a instaladores de la zona
La petición se traslada a empresas que ya trabajan en tu comarca.
Visita y cálculo de potencia
Cada una mide la carga térmica, mira dónde cabe la unidad exterior y propone equipo y emisores.
Comparas partidas y plazos
Recibes presupuestos desglosados, con documentación y vigencia, y decides con calma.
Por qué en una vivienda de la costa se mira el rendimiento en frío tanto como el de calor
En una vivienda de la costa el equipo pasa más horas refrigerando que calentando, así que el rendimiento en frío deja de ser un dato secundario y se convierte en el que decide la factura de julio y agosto. Conviene pedir los dos valores estacionales, el de calor y el de frío, y compararlos entre ofertas con la misma potencia. Es un detalle que en las webs nacionales casi nunca aparece, porque están escritas pensando en el invierno.
Instaladores que ya montan aquí
Empresas con obra hecha en la comarca, que conocen el salitre del litoral y las heladas de la Serranía.
Ofertas comparables entre sí
Todas parten del mismo cuestionario, así que las diferencias de precio se explican por decisiones concretas.
Dimensionado por consumo real
El acumulador y la potencia salen de baños, personas y ocupación, no de una tabla por metros.
Un equipo para las tres cosas
Agua caliente, refrigeración y apoyo de calefacción con una sola máquina y un solo circuito.
Sin visitas en balde
Con los datos delante, la empresa llega sabiendo qué va a mirar y la visita cunde.
La documentación, a la vista
Boletín, legalización y ficha técnica aparecen desglosados en la oferta, no como un extra posterior.
Lo que cuentan quienes ya cambiaron el termo o la caldera
«Pedí por aquí y las tres ofertas traían el acumulador dimensionado para los cuatro baños, que era mi duda.»
Rocío M. — Fuengirola · Piso de 96 m²
«En Ronda me importaba el invierno, y solo una de las empresas calculó los emisores habitación por habitación.»
Ignacio R. — Ronda · Casa de pueblo
«Tenía un depósito de propano y quería números reales, no un porcentaje de ahorro.»
Salvador P. — Coín · Unifamiliar con parcela
Cuéntanos el metraje y el agua caliente que gasta la vivienda
Pide el desglose por partidas, no un precio cerrado
PRESUPUESTO